Conoce las propiedades de la retama y la magia que la envuelve.
Es tradición en Galicia que el día 1 de mayo, las ramas de la retama o xesta, (Cytisus spp.) cubiertas por su característica flor amarilla, se cuelguen de las puertas, ventanas de las casas, los parabrisas de coches y autobuses o de los barcos de pesca.
Esta costumbre, tiene como objeto proteger a las personas, al ganado y a las propiedades contra cualquier maleficio, especialmente el mal de ojo, a lo largo del año.
También es la flor de los Enamorados ya que los chicos entregaban esta flor a la chica que pretendían y si esta la aceptaba, daba a entender que también le aceptaba como pretendiente. Otra costumbre relacionada con el Amor, dice que si una chica soltera doblando una rama de retama la anuda con un solo dedo, se casará en un año.
Y lo que más me gusta… su nombre más común escoba ya que con las ramas de esta preciosa planta se acostumbraba realizar escobas, que servían además para limpiar y purificar una la casa.
Hoy sabemos que contiene la esparteína, un alcaloide que tiene una acción indirecta sobre el corazón, pues bloquea los impulsos nerviosos del sistema simpático, impidiendo la llegada de sensaciones o estímulos indeseables, una gran ayuda para los nerviositos, vamos.
También es un estimulante de las fibras del útero, lo que las comadronas denominan acción oxitócica, es decir, lo que provoca las contracciones del músculo uterino y ayuda, por tanto, a inducir el parto.
La xesta o retama también juega un importante papel ecológico. Es una especie que regenera significativamente la tierra donde se asienta, por ejemplo, tras un incendio. Aumenta la cubierta vegetal, lo que evita la erosión del terreno y crea las condiciones necesarias para la germinación de las semillas de otras especies. Es, por tanto, una especie importante como paso intermedio en el proceso de formación del bosque.